La innovación en el sector público: capacidades estatales para afrontar la complejidad
Resumen de la noticia
Un seminario abierto en la Universidad de la República y el laboratorio presencial desarrollado en el Centro de Formación de la Cooperación Española en Montevideo conforman un mismo recorrido regional para fortalecer capacidades estatales, anticipar riesgos y diseñar respuestas públicas más sostenibles, legítimas y eficaces.
Montevideo es escenario de dos espacios complementarios dedicados a pensar cómo fortalecer la acción del Estado frente a desafíos cada vez más complejos.
El 31 de agosto se realizó en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República el seminario “Innovar en el Estado para gobernar la complejidad: capacidades públicas para acelerar los ODS en América Latina y el Caribe”, cuya apertura estuvo a cargo de Javier Medina Vázquez, secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL); Carmen Midaglia, decana de la Facultad de Ciencias Sociales (Udelar); Patricio Lloret, director de proyectos e Innovación del Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD) ; Carmen de Diego Fonseca, coordinadora general de la Cooperación Española para el Cono Sur y Javier Salido Ortiz, embajador de España en Uruguay.
A partir del 1.º de septiembre, el recorrido continuará en el Centro de Formación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) en Montevideo, con el laboratorio presencial de “Innovar para la complejidad: estrategias del sector público para abordar el cambio climático en América Latina”.
Ambas instancias forman parte de una misma propuesta regional, organizada por la CEPAL, en colaboración con el CLAD, la Udelar y la AECID. El seminario abrió la reflexión y el intercambio institucional; el laboratorio trasladó esas ideas al trabajo aplicado sobre desafíos concretos vinculados con la acción climática.
La iniciativa reúne a profesionales vinculados con las políticas públicas, la innovación, la planificación y la acción climática para avanzar desde el diagnóstico de problemas complejos hacia el diseño de soluciones concretas. Tras una fase virtual desarrollada del 10 al 21 de agosto, el encuentro presencial propone tres jornadas intensivas de experimentación, colaboración y aprendizaje aplicado.
El cambio climático atraviesa sectores, niveles de gobierno y horizontes temporales. Sus efectos profundizan brechas estructurales de América Latina y el Caribe y desafían las formas tradicionales de actuación pública. Frente a ese escenario, se plantea un cambio de enfoque: pasar de respuestas predominantemente reactivas y lineales a políticas capaces de aprender, experimentar, coordinar y adaptarse de manera continua.
Innovar como una función estructural del Estado
Uno de los principales mensajes de la actividad es que la innovación pública no debe depender de iniciativas aisladas, equipos excepcionales o coyunturas particulares. Para producir transformaciones sostenibles necesita integrarse al ciclo de las políticas públicas y convertirse en una capacidad estructural del Estado.
Esto supone fortalecer de manera conjunta las capacidades técnicas, operativas, políticas y prospectivas de las instituciones. También implica reconocer que los cambios se construyen sobre estructuras y procedimientos preexistentes: los legados institucionales pueden generar resistencias, pero también ofrecen bases y oportunidades para la transformación.
Gobernar la innovación con propósito
Otro de los ejes centrales fue la necesidad de gobernar la innovación con propósito. Innovar no constituye un fin en sí mismo: requiere orientación estratégica, recursos, capacidades, medición y una conexión clara con los desafíos del desarrollo. En esta actividad, ese propósito se expresa en la búsqueda de respuestas públicas más resilientes, inclusivas y sostenibles frente al cambio climático.
El enfoque demanda articular el corto plazo con una mirada de mediano y largo plazo; combinar conocimiento científico, experiencia institucional y saberes territoriales; y construir alianzas multinivel y multiactor. Más que simples mecanismos de coordinación, estas alianzas pueden transformarse en una verdadera capacidad institucional para enfrentar problemas interdependientes.
“Las alianzas multiactor y multinivel pueden convertirse en una verdadera capacidad institucional. Una administración capaz de incorporar el conocimiento científico, escuchar a los territorios, dialogar con la sociedad civil y el sector privado, coordinarse con otros niveles de gobierno y aprender de las experiencias de otros países dispone de más herramientas para luchar con los problemas complejos que una administración que actúa de manera aislada”.
— Javier Salido Ortiz, embajador de España en Uruguay.
Anticipar para gobernar mejor
La innovación anticipatoria ocupa un lugar central en la propuesta. Explorar futuros posibles, reconocer tendencias y señales de cambio, analizar escenarios e identificar riesgos emergentes permite orientar las decisiones presentes y reducir la dependencia de respuestas tardías.
La anticipación, por tanto, no es un ejercicio accesorio: es una función central de un buen gobierno. Incorporada a la planificación y al diseño de políticas, ayuda a las instituciones a prepararse para distintos escenarios, aprovechar oportunidades y conducir transformaciones en contextos de alta incertidumbre.
Un laboratorio para convertir aprendizajes en soluciones
Durante las tres jornadas presenciales, las y los participantes trabajan sobre desafíos concretos de sus instituciones y territorios. El recorrido incluye el mapeo de sistemas y actores, el análisis de capacidades estatales, la identificación de tendencias y señales futuras, la generación de ideas y el prototipado de soluciones.
La metodología permite conectar teoría y práctica y avanzar desde la comprensión del desafío hacia propuestas con capacidad de implementación. El intercambio regional ocupa un lugar fundamental: compartir experiencias, contrastar enfoques y adaptar aprendizajes a distintos contextos amplía las posibilidades de respuesta de las administraciones públicas.
Desde la Cooperación Española se reafirmó el valor de las alianzas y de la circulación del conocimiento entre instituciones y países. Una administración que incorpora evidencia científica, escucha a los territorios, dialoga con la sociedad civil y el sector privado, coordina distintos niveles de gobierno y aprende de otras experiencias dispone de más herramientas para abordar la complejidad que una institución que actúa de forma aislada.
Este enfoque está en el centro del trabajo que la AECID impulsa desde su Centro de Formación en Montevideo: generar espacios de intercambio, cocreación y aprendizaje entre pares que fortalezcan las instituciones públicas y contribuyan al cumplimiento de la Agenda 2030, especialmente mediante alianzas para el desarrollo sostenible.
Con esta actividad, la AECID, la CEPAL, el CLAD y la Udelar renuevan su compromiso con una innovación pública orientada a resultados y al bien común: una innovación capaz de fortalecer la confianza, anticipar los cambios y dotar al Estado de mejores herramientas para conducir las transformaciones que América Latina y el Caribe necesitan.
Cuatro mensajes principales
- La innovación pública debe consolidarse como una función estructural del Estado.
- Innovación pública, confianza ciudadana y capacidad estatal son dimensiones inseparables.
- La innovación necesita gobernanza, recursos, medición y un propósito público definido.
- La innovación anticipatoria es una función central de un buen gobierno.